Matcha helado, versión casa
La receta que servimos, sin ajustes ni secretos. Funciona con cualquier matcha ceremonial decente y no necesita nada más que un batidor y paciencia de dos minutos.

El error más común con el matcha helado es tratarlo como un café frío: echar todo junto, agitar y servir. El matcha no se disuelve, se suspende — si no lo bates antes en poca agua tibia, terminas con polvo en el fondo y una bebida amarga arriba.
Lo que necesitas
El método

Si sabe a pasto, no es el matcha: es el agua demasiado caliente.
Sobre la leche: la entera es la que mejor equilibra el amargor. De las alternativas, la de avena barista es la única que aguanta sin separarse; la de almendra deja el matcha plano.
Y sobre el dulce: nosotros lo servimos sin jarabe por defecto. Un matcha ceremonial bueno tiene un dulzor propio que el azúcar tapa. Si lo pides dulce te lo hacemos, pero pruébalo antes.
Lo servimos todos los días en la barra.
Escríbenos